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Yabu Pushelberg, diseño y emoción

colocada bajo de nuevos productos

George Yabu y Glenn Pushelberg han sido los creadores de los interiores de algunos de los hoteles, restaurantes y boutiques más distinguidos del mundo. En su colaboración con Tribù, sus diseños incluyen la galardonada silla Nodi y la nueva colección Elio, además de un nuevo y apasionante proyecto que se anunciará a lo largo de este año.
En esta entrevista comparten su particular visión del diseño y cómo consiguen mantener su inspiración mirando siempre hacia adelante.

Este año se cumple el 40 aniversario de vuestra empresa. ¡Felicidades y que sean muchos más! Hace 40 años, ¿os imaginabais que vuestros diseños y vuestra influencia en este ámbito alcanzarían tal expansión a escala mundial?
Glenn: Nuestro primer proyecto de diseño importante como Yabu Pushelberg fue para Club Monaco, en Toronto. Empezamos nuestra carrera con el diseño para el sector retail y, 40 años más tarde, estamos diseñando la renovación de los grandes almacenes de LMVH La Samaritaine de París. Ha sido increíble ver nuestro crecimiento tanto personal como profesional, y las caras y lugares que nos han acompañado en este viaje.

El lema de Yabu Pushelberg es que vuestra prioridad en el diseño va “más allá de la apariencia de las cosas, y se centra en qué emociones despiertan en las personas”. ¿Cómo lo conseguís? ¿Cómo lográis llegar a las emociones?
Glenn: Nuestro estudio es un espacio en el que se integran varias disciplinas. Es colaboración pura y dura, y no simplemente varias profesiones bajo un mismo techo. Para nosotros, es la única forma de crear el tipo de experiencias cohesionadas que tienen un impacto en nuestros clientes. También significa que podemos influir en cada uno de los elementos de la experiencia del cliente, desde el ambiente de una estancia al sofá donde te sientas, la copa con la que bebes, o la cuenta de Instagram que te ha atraído hasta allí en primer lugar. Ningún detalle es demasiado insignificante y, la verdad, los detalles son los que crean la magia.

Vuestros proyectos de diseño incluyen edificios, interiores, paisajes, iluminación, mobiliario, objetos y artes gráficas. ¿Es fácil pasar del diseño de un edificio al diseño de algo mucho más pequeño, como el mobiliario de exterior? ¿Cómo conseguís separar ambas disciplinas?
Glenn: El elemento que nos caracteriza es la forma en que imaginamos cómo puede ser el mundo. Vemos posibilidades en todo, y nos centramos en el próximo gran reto que podemos superar.

Así ha sido como hemos pasado de ser un estudio de diseño de interiores a un estudio en el que se integran diseñadores de interiores, de producto, de iluminación y de textiles, junto con arquitectos, estilistas y expertos en branding. Ampliar nuestro equipo nos ha permitido poder abarcar cualquier elemento de una experiencia. Si tenemos en mente una silla concreta, la diseñamos. ¿Un aplique de pared personalizado? Te lo hacemos. Estamos en un punto en el que podemos dar rienda suelta a nuestra creatividad y dar vida a nuestra visión integral. Para nosotros, el conjunto de estos elementos crea un diseño excepcional.

George: Como diseñadores, constantemente estamos pensando en el futuro y hacia dónde nos puede llevar. Más que nunca, como diseñadores, nuestro trabajo es asegurarnos de que el futuro sea respetuoso y considerado, que conserve los elementos fundamentales que hacen posible nuestra propia existencia.

La silla Nodi fue vuestro primer diseño para Tribù. Glenn, tú has dicho que el diseño es “como una persona que permanece en segundo plano, que habla muy poco, pero que tiene una especie de halo a su alrededor”. ¿Qué querías decir con esto?
Glenn: Lo que me gusta de Nodi es que tiene un carácter sutil, reposado, y, al mismo tiempo, muy distinguido. Es una belleza silenciosa, atemporal, sin ser excesivamente expresiva. Cuando pienso en Nodi, me viene a la cabeza una mujer chic llegando a una fiesta. Es misteriosa y callada, pero su presencia atrae inmediatamente todas las miradas de la habitación. Cuando la ves llegar, sabes que te gustaría hablar con ella en algún momento de la noche. Nodi deja una impresión duradera. 

George, tú has hablado de darle a la silla Nodi una atracción física, pero, ¿cómo se consigue hacer eso con un objeto inanimado?
George: Como en muchas otras cosas, si tienes buena percha, te sienta bien casi todo. Nodi tiene una figura preciosa, unas proporciones perfectas, y nuestra intención era destacarlo. El trenzado de fibra de macramé no esconde la estructura de la silla, solo realza su precioso perfil. Si lo miras en una página web tal vez no lo puedas apreciar, pero cuando lo ves en directo, percibes toda su sensualidad.

Hablemos ahora de vuestro último diseño para Tribù, la maravillosa colección de sillas, sillones y sofás de exterior Elio. ¿Tribù os pidió algún requisito concreto? ¿Cómo llegasteis a concebir el estilo y la forma tan particulares de Elio? ¿Y por qué elegisteis estos materiales?
George: El único requisito de Tribù fue trabajar con Tricord, el material emblema exclusivo de la marca, y que forma parte de su ADN. Al principio estuvimos dándole muchas vueltas a cómo podríamos hacer que la colección fuera ligera y vaporosa utilizando este material, pero a medida que íbamos experimentando con él, fuimos encontrando nuestro camino.

Empezamos a retorcer y doblar el material para hacernos una idea de sus posibilidades. Una cosa llevó a la otra y empezamos a tejer el Tricord de un lado para otro hasta que, sin quererlo, creamos un efecto parecido al macramé. Esta técnica única se convirtió en la seña distintiva de Elio.

Además de ser socios empresariales, también sois pareja. ¿Cómo lográis que lo vuestro funcione tan bien?
Glenn: George es una persona increíblemente creativa, con una gran atención al detalle, capaz de articular el propósito de un proyecto desde el principio. Hacia el final del proyecto, puede perfilarlo de las formas más interesantes, para que tenga su propia identidad. En cada una de las fases trabaja junto con el equipo, les escucha y les hace sentir que tienen su apoyo.

George: Glenn escucha al cliente y comprende lo que dice leyendo entre líneas. Capta y comprende lo que de verdad quiere, y, gracias a sus conocimientos y experiencia en el mundo del diseño, puede satisfacer sus requisitos concretos. Sabe cómo trasladar al equipo, con pragmatismo, las necesidades de un cliente, y explicar cosas que a veces cuesta ver con claridad.

Hemos trabajado juntos durante 40 años. Compartimos objetivos comunes, deseos y un sentido de la estética similar. Hemos labrado y perfeccionado el ADN de Yabu Pushelberg, creando proyectos muy estudiados y característicos que se adecuan a donde nosotros creemos que el cliente debería estar más que a donde está en el presente.

¿Y qué le depara el futuro a Yabu Pushelberg?
Glenn: ¡En 2020 celebramos el 40 aniversario del estudio! Mientras vamos preparando las velas, es el momento de reflexionar sobre nuestro crecimiento, tanto personal como profesional, a lo largo de este periodo. Nos hemos dado cuenta de que, ¿qué mejor forma que celebrar nuestro aniversario que emprendiendo nuevos proyectos?

Este año, los grandes almacenes de LMVH La Samaritaine de París volverán a abrir al público después de estar cerrados durante 15 años. También inauguraremos dos hoteles en Londres, The Londoner y Pan Pacific. Por otra parte, en América del Norte, volverán a abrir las residencias y las torres residenciales del hotel Fairmont Century Plaza de Los Ángeles. En Canadá, hemos diseñado el Centro EGALE, un espacio para jóvenes LGBTQ sintecho que buscan refugio. Es un gran año para nosotros, y nos sentimos más que honrados de poder levantarnos cada día y trabajar en lo que nos gusta.

Como parte de nuestra colaboración con George y Glenn, Tribù ha donado 37 colchones a su Centro EGALE para jóvenes sintecho.

Queremos dar las gracias a Go Modern, nuestro distribuidor en el Reino Unido, por ofrecernos su espacio para realizar esta entrevista con Yabu Pushelberg, y a George y Glenn por sus inspiradoras respuestas.

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